Brasil 2008 - Felipe Massa, campeón por 39 segundos
El 2 de noviembre de 2008, el Autódromo de Interlagos, en São Paulo, fue escenario de una de las definiciones más electrizantes en la historia de la Fórmula 1. Ese día, Felipe Massa ganó su Gran Premio de casa, liderando con autoridad una carrera atravesada por el suspenso, los nervios y un clima cambiante. Pero no fue suficiente: el título mundial terminó en manos de Lewis Hamilton, que cruzó la meta en la quinta posición... y con ello se convirtió en el campeón más joven en ese momento.
La previa tenía a Hamilton como líder del campeonato con siete puntos de ventaja sobre Massa. Las cuentas eran simples: al británico le alcanzaba con ser quinto, aun si Massa ganaba. Y el brasileño no decepcionó: logró la pole position, largó bien pese a la lluvia que cayó minutos antes del inicio, y lideró sin sobresaltos casi toda la carrera.
Desde el primer giro, la competencia ofreció drama. David Coulthard fue embestido en su despedida de la F1, Nelsinho Piquet se estrelló en la curva 3 y el safety car salió a pista. Luego, con la pista secándose rápidamente, comenzaron los cambios de neumáticos que alteraron las posiciones.
Massa se mantuvo firme al frente, mientras detrás Alonso, Vettel, Raikkonen y Hamilton oscilaban entre estrategias, ritmo y expectativas. Con la lluvia volviendo a escena en las últimas vueltas, todos los líderes, salvo Timo Glock, ingresaron a boxes para calzar neumáticos intermedios. Glock decidió arriesgar y se mantuvo en pista con gomas lisas, una decisión que le costaría caro.
En la vuelta final, Massa cruzó la línea de meta primero. El circuito, el box de Ferrari y todo Brasil durante 39 segundos celebraron un campeonato que parecía consumado. Pero aún quedaba una curva por recorrer para Lewis Hamilton. En ese último sector, el británico logró superar a Glock, que patinaba sobre el asfalto mojado con sus neumáticos para seco, y se ubicó quinto. Exactamente la posición que necesitaba para ser campeón. Un final de película, con dos ganadores en el corazón del público: uno en el podio, el otro con la corona.
La imagen de Massa, llorando en silencio mientras saludaba desde lo más alto del podio, quedó grabada como una de las postales más intensas de la F1 moderna. Fue su última victoria en la categoría, y también la vez que más cerca estuvo de la gloria.
Hamilton, por su parte, se convertía en el campeón más joven de la historia con 23 años, 9 meses y 26 días (marca que luego batiría Sebastian Vettel en 2010). Y además, se llevaba el primer título mundial para McLaren desde 1999.
En cuanto al campeonato, Felipe Massa ganó 6 carreras en 2008 (Baréin, Turquía, Francia, Europa, Bélgica y Brasil), mientras que Hamilton se impuso en 5 (Australia, Mónaco, Gran Bretaña, Alemania y China). Ambos alternaron liderazgo durante todo el año, en una temporada muy pareja, marcada por errores, sanciones y momentos de genialidad.
Ferrari, en tanto, se llevó el campeonato de constructores, gracias a la sólida combinación entre Massa y Kimi Raikkonen. Fue la temporada en que Fernando Alonso ganó dos carreras con un Renault muy inferior, y también la del impresionante debut de Sebastian Vettel como vencedor en Monza bajo la lluvia.
Pero nada iguala al cierre de esa temporada en Interlagos: una carrera que demostró que en la Fórmula 1, nada está definido hasta que cae la bandera a cuadros. JF1
Comentarios
Publicar un comentario